Quinto Año / Mito de EDIPO y leyenda de los Labdácidas

Publicado: 16/04/2011 en Quinto Año
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La historia de Edipo está dentro de un conjunto de leyendas más extenso; por eso, su dramatización no encuentra significación plena si no es en un contexto más amplio: el triste destino trágico, que a través de varias generaciones persigue a la familia real de Tebas, la dinastía de los Labdácidas [nombre que proviene de Labdaco].
Edipo es hijo de Layo de Yocasta y, por tanto, nieto de Lábdaco. Su ascendencia se remota hacia el propio Cadmo, fundador de Tebas, quien consultó el oráculo de Delfos para recibir ayuda del dios Apolo para encontrar a su hermana Europa raptada por Zeus. Labdaco había heredado el trono de su padre Cadmo, pero su descendencia pronto perdería el favor divino. A su muerte, al ser su hijo Layo demasiado joven, el reinado recayó, debido un complot, en un héroe descendiente también de Cadmo. Layo huyó así hasta las tierras de Pélope, éste lo recibió según las leyes de la hospitalidad que tenían los griegos. Layo quebranta el noble asilo y ofrecimiento del rey enamorándose de su hijo, el joven Crisipo (de ahí el nombre Layo que significa “el torcido” y que fue este personaje el introductor del mito de la homosexualidad) y, dominado por la pasión, lo rapta. Pélope le lanza una fuerte maldición: “Layo, jamás tengas un hijo y si lo tuvieres sea asesino de su padre”.
Cuando los usurpadores del trono desaparecieron, Layo fue llamado a recuperar el trono de Tebas. Acude a consultar el oráculo de Delfos sobre su destino. Apolo le aconsejó no tener hijos, porque de hacerlo, éste mataría lo y se casaría con su esposa, o sea, su madre.
Layo desposa a Yocasta (cuyo nombre significa “la que sobresale por su hijo”) y tienen un hijo pero al nacer se lo dan a un criado a que lo abandonase a las fieras del monte Citerón. Aquí el mito se bifurca: unos dicen que, después de haberle taladrado un pie con un clavo, el criado se apiadó del pequeño y se lo entregó a un pastor que andaba por allí para que se lo llevase lejos, éste así lo hizo y se lo llevó a Corinto entregándolo a los reyes del lugar Pólibo y Mérope, éstos como no tenían descendencia lo amparan como si fuera su propio hijo; otros dicen que, el sirviente de Layo lo colgó de un pie en un árbol para que se comieran las fieras y quien lo entregó a los reyes de Corinto fue un pastor que acertó a pasar por allí. Cualquiera de las dos versiones aluden al nombre de EDIPO que significa “pie pinchado”.
Edipo crece como un príncipe de noble estirpe hasta que ya adolescente, luego de oír rumores sobre su origen y preguntarle a sus padres sin hallar respuesta, decide ir a consultar el oráculo de Apolo, éste no le responde sino que le profetiza: “Serás matador de tu padre y te casarás con tu madre”. El joven Edipo, aterrorizado, decide no regresar a Corinto para no hacer daño a sus padres a quienes ama y se va hacia Tebas. En el cruce de tres caminos: Tebas, Corinto y Delfos se encontró con un gran señor que viaja en su carroza rodeada de servidores; al no querer ceder el paso, se produjo un altercado en el que todos perdieron la vida menos uno: Edipo. Al momento, la reina Yocasta se entera que su marido acaba de ser asesinado por un hombre a la salida de Delfos. El dueño del carruaje que cortaba el paso a Edipo era Layo, rey de Tebas y su padre.
La ciudad de Tebas estaba aterrorizada por un monstruo mitológico con cabeza de mujer, cuerpo de león y alas llamado Esfinge que asolaba la ciudad, ella propuso un enigma que debía resolverse. Unos dicen que ella devoraba a quienes eran incapaces de resolverlo; otras versiones dicen que si el enigma no se resolvía los pobladores de Tebas debían enviarle cada tanto un grupo de jóvenes para que los devorara. Quien lograra destruirla se casaría con la reina y se convertiría en rey de Tebas ya que el mismo había muerto recientemente; era Creonte, el hermano de Yocasta, quien ofrecía estos favores. El enigma que propuso a Edipo fue ¿cuál es el animal que camina en cuatro patas en la mañana; con dos al mediodía y tres a la tarde? Edipo lo resolvió contestando “el hombre que primero gatea, luego anda y luego camina con el bastón”, la esfinge se destruyó y Edipo entró a Tebas convertido en héroe salvador. Se casa con la reina y tienen cuatro hijos: Ismena, Antígona, Etéocles y Polinices.
Llegado un momento se levanta sobre la ciudad una peste enviada por Zeus que amenaza con destruir a todos sus habitantes. Para saber qué está sucediendo Edipo consulta un adivino para que le de una solución, éste le dice que la ciudad sufre esa peste porque aún no se ha vengado al asesino del rey Layo. Edipo promete el duro castigo al culpable y luego de minuciosas investigaciones, se da cuanta de sus horribles crímenes involuntarios. Él sin querer serlo, es el culpable de todo, ha matado a su padre y se ha casado con su madre; el castigo al incesto que Zeus mandaba era la peste. Horrorizada frente a la situación, Yocasta se da muerte colgándose en el salón principal del palacio real; Edipo al ver a su madre y esposa muerta, madre a su vez de sus hijos, se arranca los ojos con el broche del vestido de Yocasta.
Al ser sus hijos muy jóvenes para asumir el trono –bajo el padrinazgo de Creonte, hermano de Yocasta y tío de los jóvenes- deciden gobernar un año cada uno comenzando por Etéocles. Cuando Polinices vuelve, finalizado el año, para retomar el gobierno su hermano se lo niega y él uniéndose a los argivos* inicia una batalla contra Tebas en la que ambos hermanos mueren. Queda así en el trono Creonte y decide enterrar en Tebas a Etéocles pero no a Polinices por ser traidor de la patria y asesino del rey; crea un edicto que dice que nadie puede enterrar a Polinices ni realizarle las honras fúnebres, quien lo hiciera será castigado con la lapidación (será enterrado vivo). Frente a esto, Antígona decide enterrar a su hermano para que su cadáver no quede expuesto a las aves y su alma pueda descansar. Es descubierta por Creonte, es castigada al sepulcro en vida pero antes de morir de inanición decide ahorcarse. La maldición y la estirpe de Edipo no termina aquí, sino que su hermana Ismena es acusada por Creonte de cómplice y también muere como una mártir. La maldición también arrastra a la muerte a Hemón, hijo de Creonte y prometido de Antígona, y luego a la madre de éste que se mata al saber de su hijo muerto.

* Cuando Cadmo elige el sitio donde se levantará la ciudad de Tebas debe enfrentarse con un dragón que custodia la fuente de Ares y que le impide que él y sus compañeros beban agua, Cadmo lucha con el fantástico animal y lo mata; luego, siguiendo el consejo de Palas Atenea, siembra los dientes de la bestia y de inmediato brotan de la tierra hombres armados. Estos son los antecesores tebanos. Los argivos (de Argos) son comparados con el águila mientras que los tebanos con el dragón; la lucha entre ambos animales es frecuentemente planteada en la literatura griega.

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